El estrés y el trabajo

Publicado en por Pablo A Canelones Barrios

Pablo Canelones

La palabra estrés se ha hecho tan cotidiana en los últimos años que su significado ha perdido el sentido original y en términos coloquiales hace referencia a cualquier condición que sea desagradable o incómoda para las personas. Desde el punto de vista técnico el estrés es un término procedente de la física, acuñado por Augstin Cauchy en 1822, aplicado en la electricidad y la resistencia de materiales, y fue introducido en el campo de la medicina y las ciencias sociales por Hans Selye en 1936 para explicar el síndrome general de adaptación.

En la actualidad, con los aportes de la psicología y la medicina se considera que el estrés es el resultado del desequilibrio entre las exigencias y presiones a las que se enfrenta el individuo, por un lado, y sus conocimientos y capacidades para hacerle frente y dar una respuesta adecuada, de acuerdo a la OMS. El estrés genera un conjunto de reacciones corporales complejas de mediadores químicos a nivel de órganos tejidos y células, que se manifiestan con tensión muscular, sudoración y cambios de la temperatura corporal, lo que se denomina activación fisiológica del estrés.

Las personas están sometidas a una serie de exigencias de los diferentes espacios físicos y humanos donde se desenvuelven y una fuente importante de estrés puede ser el ambiente laboral. En un manual elaborado por la OMS en el año 2004 se afirmaba que “…el estrés laboral afecta negativamente a la salud física y psicológica de los trabajadores, y a la eficacia de las entidades para las que trabajan…” apoyado en investigaciones del ámbito académico y organizaciones laborales internacionales, como la OIT. Todos coinciden en reconocer que un trabajador estresado suele ser más enfermizo, estar poco motivado, ser menos productivo y tener mayor propensión a accidentes.

Los organismos internacionales han recomendado lineamientos generales para la prevención del estrés. La prevención primaria comprende el conjunto de acciones dirigidas a modificar o eliminar las fuentes de estrés, dentro del nivel secundario se contempla la educación y capacitación de los trabajadores en gestión del estrés para reducir su impacto negativo en la salud, mediante la aplicación de las técnicas adecuadas. Estos lineamientos son recogidos por leyes nacionales, como la ley del trabajo y especialmente la Ley orgánica de prevención, condiciones y medio ambiente de trabajo.

En muchas oportunidades no es posible realizar una prevención primaria o su ejecución requiere tiempo para lograr los resultados, en consecuencia se debe capacitar al personal en técnicas técnicas psicobiológicas para el manejo del estrés, que están diseñadas para que las personas reconozcan al estrés negativo o distrés, sus manifestaciones tanto psicológicas como corporales, y puedan disminuir la activación fisiológica del estrés y minimizar sus consecuencias personales e institucionales, dentro de ellas se encuentra: el reentenamiento respiratorio, la relajación progresiva o diferencial, la relajación pasiva, la actividad física, la meditación, entre otras que se han reportado en la literatura especializada como técnicas de elección para el adecuado manejo del estrés.

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